El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Ourense ha desestimado la demanda en la que una mujer solicitaba que se le declarase titular de la finca que alberga el monasterio de Santa Comba de Naves, en estado ruinoso y ubicado en la parroquia de Palmés, pues asegura que le pertenece porque fue adquirida por su abuelo y, finalmente, transmitida a su favor. El magistrado afirma en la sentencia que el demandado es su legítimo propietario porque “adquirió la finca legalmente de la persona que podía transmitírselo, conforme a la inscripción del Registro de Propiedad y amparado por lo dispuesto en el artículo 34 de la Ley Hipotecaria”. En el fallo, el juez relata que, como consecuencia de la compraventa realizada, inmatriculó su derecho en el Registro de la Propiedad el 18 de febrero de 2016, tal y como se constató documentalmente. Su posición, según el fallo, “deviene inatacable, al ser tercero de buena fe, conforme la Ley Hipotecaria”.

“A la vista de las pruebas practicadas, debemos considerar que goza de la protección establecida por el citado artículo respecto de la finca sobre la que existe discusión, ya que es tercero de buena fe que adquirió onerosamente la finca, confiando en la realidad del registro, desconociendo que existieran problemas sobre la titularidad, sin que la parte actora probara lo contrario”, subraya el magistrado, al tiempo que indica que la demandante ejercitó la acción declarativa de dominio frente al comprador de la finca, no frente a la Diócesis de Ourense, por lo que “el tercer adquirente de buena fe goza de la protección establecida por la Ley Hipotecaria”. La Diócesis de Ourense, tal y como consta en la sentencia, inmatriculó la finca en abril de 2015 y posteriormente realizó la venta. Contra la sentencia cabe interponer recurso de apelación.

social youtube xornalgalicia   feed-image