ESTAFACONTRATACIONPUBLICACOMESANA SERGASEste Colegio de Médicos ha intentado en múltiples ocasiones encontrar una interlocución adecuada con la Consellería, teniendo como respuesta la ineficacia, la falta de seriedad, planes que no se cumplen y, en ocasiones, respuestas que parecen más ocurrencias que soluciones reales. Esta situación resulta evidente tanto para los profesionales, como para los propios pacientes que sufren, día a día, el deterioro de su asistencia. La Consellería está permanentemente instalada en una realidad falsa y fantasiosa.

A esta situación se ha llegado por la total ineficacia de la citada Consellería para solucionar, o al menos paliar, los graves problemas de la sanidad en nuestra provincia que abarcan todas las esferas, desde la medicina hospitalaria hasta la, actualmente más grave, situación de la Atención Primaria (AP).

Aun reconociendo que la situación es compleja, a esta se ha llegado por las continuas deficiencias acumuladas durante años por un sistema sanitario gallego que tiene transferidas la totalidad de sus competencias en salud desde hace más de 30 años. Por más que busquen otros culpables, entre ellos, los médicos -los cuales sufren agresiones personales y mediáticas continuamente- son ellos los responsables de esta situación de gravísimo deterioro que no cesa de aumentar.

Mienten cuando incumplen sus propias propuestas. Como el documento pactado con el Consello Galego de Colexios de Médicos “POR UNA ATENCIÓN PRIMARIA VERTEBRADORA DEL SISTEMA DE SALUD” (noviembre de 2019), realizado a propuesta de la Consellería y con cuestiones de mejora y soluciones, a diversos plazos, que nunca se han llevado a cabo.

De la misma manera que existe, a juicio de este Colegio, una evidente discrepancia entre los datos que aportan desde la Consellería y los datos de la realidad vivida, día a día, por profesionales y pacientes. Ya tienen normalizadas situaciones como la falta de médicos en los centros sanitarios de urgencias extrahospitalarios, delegando en otros estamentos (como farmacéuticos o enfermería) funciones propias de los médicos en las urgencias y en la asistencia diaria en los centros de salud, donde los pacientes siguen encontrando cada vez más dificultades en el acceso a los mismos. No entendemos una AP sin médicos. No entendemos una Asistencia Primaria con listas de espera como las actuales. Estos temas están admitidos a trámite judicial ante el TSX de Galicia.

Más grave, si cabe, es que avalan la prioridad en la atención de los pacientes que acuden a los centros de salud en personal no sanitario. Disfrazando este triaje en sistemas de “ordenación de la demanda” que no tiene validez clínica, ni jurídica. Esto supone, a nuestro juicio, un peligro no solo para la intimidad sino también, y mucho más grave, para la propia seguridad de los pacientes. Desde su implantación, la “ordenación de la demanda” es peor.

Lo evidente es que, en el momento actual, no existen las condiciones laborales apropiadas que oferta el Servicio Galego de Saúde (SERGAS) a médicos con la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, ni Pediatras de AP para cubrir las vacantes (decenas de puestos de trabajo y contratos temporales). Su oferta es tan deficiente que ni creando nuevas categorías de médicos para este fin ofertando plazas fijas por un sistema de méritos (sin oposición), estas no se cubren. Los médicos no aceptan sus deficientes condiciones de trabajo. Más de 400 médicos emigran todos los años. Más de 200 plazas de Medicina Familiar y Comunitaria quedaron desiertas en el último MIR. Formar a un médico le cuesta a la sociedad más de 300.000€ y, la mayoría, se marchan a trabajar a otras autonomías, países o a la medicina privada.

La falta de médicos surge del trato desconsiderado y del maltrato al que son sometidos los profesionales, a los que se llega a culpabilizar de la situación actual. Desde el 2013, año en que se jubiló forzosamente a todos los facultativos que cumplían 65 años -muchos en el mejor momento de su profesión y con gran experiencia acumulada- hasta el momento actual, existe un rechazo cada vez mayor de los médicos MIR a dedicarse a la AP. Probablemente, en esta decisión tenga mucho que ver el observar, durante su periodo de formación, la frustración de los médicos de AP experimentados a los que se les impide realizar su trabajo en condiciones dignas por la saturación de pacientes en las agendas y la carga burocrática a la que se enfrentan en su día a día.

Formar más médicos para que se marchen del sistema público es malgastar dinero público.

A esto se unen las deficiencias en la formación MIR. La Consellería todavía no ha regulado legalmente, a través de una orden autonómica, las competencias, derechos, obligaciones e incentivaciones de los tutores de los médicos residentes, algo imprescindible para este Colegio. No se pueden pedir mas plazas de MIR y no poder formarlos.

Las enormes deficiencias actuales no se pueden solucionar sin una dotación económica adecuada, la cual no aparece ni en los presupuestos actuales ni en los del próximo año. Al igual que la creación de una comisión de seguimiento independiente. No podemos continuar con la política de disminución de la inversión en AP de los últimos años. Esta es la razón fundamental que ha impedido dar una atención de calidad a nuestros pacientes

Por todas estas razones, este Colegio de Médicos, ha tomado la decisión de suspender las negociaciones con la Consellería de Sanidade y recurrir a otras instancias como las Judiciales, con el objeto de garantizar la salud de nuestros pacientes y las condiciones profesionales adecuadas a nuestros compañeros.

El Consello Galego de Colexios de Médicos, que preside actualmente este Colegio de Médicos de Pontevedra, tiene pendiente una reunión para tratar estos temas con el Ilmo. Sr. Presidente de la Xunta de Galicia y, como siempre, estaremos dispuestos a retomar todos los mecanismos de comunicación a nuestro alcance en aras del bien común.

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