Las autoridades ambientales no centran el foco de atención en desvelar las causas reales de los sucesos en el encoro de Vilagudín.

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Agenda de Galicia | 19 Noviembre 2021 | 2471 votos | Correo electrónico | Imprimir
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Admitida la solicitud presentada por ECOLOXISTAS EN ACCIÓN Galicia, el 08.09.2021, nos remiten el siguiente informe ambiental desde la Dirección Xeral de Patrimonio Natural:

El día 07.09.2021 recibimos aviso informando de un posible episodio de mortalidad de aves en los alrededores del encoro de Vilagudín (A Coruña) y se dio traslado para comprobación in situ por parte del personal de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda. Ese mismo día, se efectuó una visita de inspección a la zona del embalse, confirmándose el hecho, comunicado y procediéndose la recogida de 196 ejemplares muertos y 5 vivos de gaviota patiamarilla que fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Oleiros (A Coruña) para toma de muestras.

 

Los ejemplares vivos recibieron atención veterinaria a su llegada al Centro de Recuperación de Fauna, donde el personal veterinario procedió a la toma de muestras, tanto en animales vivos como muertos, con el objeto de realizar un diagnóstico diferencial completo. Teniendo en cuenta la experiencia en episodios anteriores similares, la variabilidad de la dieta de la principal especie afectada, la época y las condiciones meteorológicas propias de esta época del año sugería una posible intoxicación, contemplándose en el diagnóstico diferencial posibles causas pendientes de determinar: toxina botulínica, fármacos, otros químicos y metales pesados. Otras enfermedades de carácter infeccioso, que cursan con signos clínicos similares, son poco probables, aunque están también presentes en el diagnóstico diferencial.

A la vista de los hechos, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda puso en marcha un dispositivo para dar cobertura a todas las posibles causas y reducir en lo posible las consecuencias:

  • Retirada de animales muertos, evitando la dispersión de posible agente causal.
  • Retirada y tratamiento de animales vivos.
  • Toma de muestras en animales vivos.
  • Necropsia y toma de muestras en animales muertos para determinación de posible agente causal.
  • Seguimiento y vigilancia de la zona.

Adicionalmente, el día 09.09.2021 la Dirección Xeral dictó resolución por la que se veda la pesca en las aguas embalsadas del encoro de Vilagudín hasta que se determinen las causas del episodio y su impacto sobre a fauna ictícola y estado del medio acuático. La veda se mantiene en vigor a fecha de hoy.

Los resultados de los análisis realizados para la determinación de posibles causas de la mortalidad de aves que se producía en los alrededores del encoro de Vilagudín, confirmaron que se trata de una intoxicación por toxina botulínica, lo que viene a confirmar las sospechas atendiendo la patogenia de la enfermedad y las condiciones ambientales y climatológicas nos indican que este hecho se produjo por tal motivo.

El botulismo aviar es una enfermedad paralizante y usualmente fatal que se produce cuando las aves ingieren la neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Siete tipos distintos de toxina designadas con las letras A a G han sido identificadas en base a su antigenicidad (Smith, 1978). Los brotes de mortalidad en las aves debido a botulismo son usualmente causados por la toxina tipo C. Las aves acuáticas sufren la mayoría de las pérdidas, pero probablemente todas son susceptibles a la toxina botulínica tipo C con la excepción de los buitres. La neurotoxina afecta los nervios periféricos y resulta en una parálisis de los músculos voluntarios. Las aves usualmente se ahogan o mueren por falla respiratoria. El botulismo aviar es la enfermedad más importante de las aves migratorias, especialmente en patos, cisnes, gansos (waterfowl), aves costeras, gaviotas y garzas.

Los brotes de botulismo aviar son impredecibles, a veces ocurren anualmente en ciertos humedales. La temperatura juega un rol importante en la multiplicación, con un crecimiento óptimo entre 25 y 40°C para las cepas tipo C. La mayoría de los brotes de botulismo C en las aves ocurren durante el verano y el otoño, cuando las temperaturas ambientales son altas y las bacterias se están multiplicando, Además de las condiciones ambientales permisivas, el C. botulinum también requiere de una fuente de energía para su crecimiento y multiplicación. Se ha demostrado que los cuerpos en descomposición de los vertebrados apoyan la producción de toxina por parte del C. botulinum tipo C en altos niveles y fácilmente pueden propagar un brote bajo ciertas condiciones. A pesar del gran número de aves muertas y de la no realización de pruebas diagnósticas concluyentes en los diferentes brotes, nuestro país aún no cuenta con un método toxicológico objetivo y estandarizado que permita confirmar o descartar definitivamente si la toxina botulínica tipo C es la causa de los brotes de mortalidad, que se han presentado y se seguirán presentando en el futuro, en las aves de ambientes acuáticos.

El seguimiento y vigilancia de la zona, con frecuencia diaria, desde el día 07.09.2021 hasta el día 15.10.2021, dio como resultado la recogida de 337 ejemplares muertos y 8 vivos de gaviota patiamarilla, que, como ya se indicó anteriormente fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Oleiros (A Coruña) para toma de muestras.

Desde Ecoloxistas en Acción Galiza denunciamos que las autoridades ambientales no centran el foco de atención en desvelar las causas reales de los sucesos en el encoro de Vilagudín, se conocen otros casos de daños a la fauna urbana y a las gaviotas en Galicia, que no estarían directamente relacionadas con el botulismo aviar.

Existe muy poca empatía y mucha hostilidad por parte de la Conselleria de Medio Ambiente a la hora de tratar temas de fauna silvestre, algo que se pone de manifiesto también en otros casos como son las cigüeñas, lobo, zorro, xabarín, etc.