COMUNICADO CONJUNTO DE LA PBPG Y LA CUBP EN RELACIÓN AL INCENDIO DE CERDEDO-COTOBADE

Una vez más, ante una situación de emergencia, vemos la diferencia existente entre la imagen y la realidad, esa imagen idílica que siempre nos muestran desde las instituciones.

(http://pontevedraviva.com/xeral/36438/cerdedo-cotobade-duplicara-efectivos-proteccion-civil-cubrir-todo-concello/)

Una imagen que en nada se parece a las situaciones reales que se van sucediendo desde años atrás.

(http://diariodepontevedra.galiciae.com/noticia/730523/se-desata-un-peligroso-incendio-en-una-carpinteria-de-tenorio)

Nuestro cometido, como siempre, es denunciar la desastrosa situación en que se encuentran las emergencias en nuestra Comunidad Autónoma y sacar a la opinión pública esta realidad.

Este sábado 15 de julio en la localidad de Cerdedo – Cotobade tenía lugar un incendio en una carpintería, formando parte de la misma estructura una vivienda unifamiliar, cuyo resultado final del incendio fue la pérdida del negocio y la vivienda de esta familia. Los habitantes de esta localidad se encuentran en una situación de grave riesgo y abandono debido al deficiente e ineficaz mapa de emergencias de Galicia, que da lugar a grandes conflictos y malos entendidos cuando se trata de la movilización de recursos. Como decíamos, sobre las 19:00 horas del sábado se inicia este incendio dando paso al triste desenlace:

1. A las 19:10 se movilizan los efectivos del parque comarcal de Ribadumia que tardan, debido a su localización, 50 minutos en llegar al lugar del siniestro (a las 20.00 horas). Se desplazan todos los efectivos, que son 3 bomberos, sufriendo uno de ellos un golpe de calor durante la intervención. Durante toda esa noche el parque de Ribadumia se queda desierto ya que hacen también el relevo de turno en el lugar del siniestro a la mañana siguiente.

2. Llega al lugar un camión de forestales pero al no tratarse de un incendio forestal deciden no intervenir y retirarse. Más tarde, el camión forestal, regresa al lugar motivado por el retraso (totalmente justificado) de los bomberos de Ribadumia, pero son rechazados a pedradas por los vecinos de la zona, víctimas de su desesperación e impotencia.