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Elecciones municipales de Galicia

REFERENDUM EN IU Y ACUERDOS ELECTORALES

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12 Junio 2018 2103 votos

En los próximos días IU somete a referéndum de la afiliación y de simpatizantes

el acuerdo suscrito con Podemos y Equo. Un acuerdo que confirma la coalición de las tres formaciones políticas para concurrir bajo la marca ‘Unidas Podemos-Izquierda Unida-Equo‘ en las elecciones municipales y autonómicas, y como ‘Unidas Podemos cambiar Europa‘, en las elecciones europeas. No se contemplan excepciones y, por tanto, se ignora la pluralidad y la diversidad de IU en los diferentes territorios y asambleas.

 

La firma de este acuerdo es precipitada porque a un año de las próximas elecciones establece condiciones sin el debate político suficiente sobre resultados de legislatura, análisis de la realidad política, y posibilidades electorales de cada lugar.

IU se equivoca, una vez más, al no hacer una lectura actualizada sobre la conveniencia o no de ir en solitario o acompañada a las próximas elecciones. Además, no tiene en cuenta que está aliándose con fuerzas que, durante los últimos años a nivel general la han invisibilizado y a nivel local no están presentes.

El acuerdo suscrito demuestra una concepción centralizadora de IU que nada tiene que ver con su tradición de alianzas y desmonta de forma fulminante todo su discurso de los últimos años sobre la construcción de la confluencia de abajo a arriba. Lo que se somete a referéndum es un acuerdo cupular que ignora y no respeta las decisiones que pudieran adoptarse en las asambleas de base de IU, esencia del funcionamiento democrático de la organización.

Además, el acuerdo Podemos – IU – Equo es una coalición de partidos al uso, la famosa “sopa de letras” de la que en otro tiempo se huía y que tanto se criticó en el proceso electoral anterior porque lo que se buscaba era la “unidad popular”.

Todo esto transmite la imagen y la sensación de estar construyendo la casa por el tejado, pensando únicamente en la agregación de siglas de proyectos distintos, que automáticamente van a arrojar resultados positivos. Nada más lejos de la realidad que demuestra la incapacidad para darse cuenta de que la suma en coalición no siempre produce un resultado multiplicador en las urnas.

Quedó demostrado en las elecciones generales del 26 de junio de 2016, donde la coalición Unidos Podemos dejó por el camino 1,2 millones de electores que sí fueron a votar por separado a IU y a Podemos en las mismas elecciones del 20 de diciembre de 2015.

En un ámbito más cercano, experiencias anteriores arrojan resultados similares: en las elecciones municipales de 2007, IU concurrió en Ávila en coalición con Los Verdes, el resultado fue la pérdida de un concejal, asando de tres a dos. Sin embargo, en las elecciones municipales de 2015, con todo el debate de la confluencia y los intentos de sumar para mejorar los resultados, en un contexto en el que se dieron más actores políticos que en ocasiones anteriores, IU en Ávila no perdió, en solitario, ni un solo voto, manteniendo los tres concejales, una de ellas independiente fruto del trabajo por la confluencia.

Forzar coaliciones en un lugar como Ávila donde sólo existe uno de los actores políticos que suscriben el acuerdo estatal, IU, es no saber reconocer los errores del pasado, el fracaso del 26J, ni el éxito de mayo de 2015.

Por tanto, no se puede establecer un patrón general, uniforme y vertical para concebir y concretar en cada lugar la forma en que IU tiene que presentarse a las próximas elecciones.

El empeño en apostar por la alianza preelectoral entre estas fuerzas políticas, sin el suficiente debate político y el debido análisis de la realidad adecuándolo, no sólo a la pérdida de voto, sino a la incapacidad de gestionar resultados electorales para construir alternativas de gobierno al Partido Popular (como ocurrió tras los dos procesos de elecciones generales), demuestran un empecinamiento por parte de la dirección federal de IU que dejará huérfano a una buena parte de su electorado, como ya ha ocurrido.

Sobre el referéndum, someter a votación un acuerdo marco sin garantías de independencia a las asambleas de base para que acuerden lo que mejor consideren en favor de un mejor resultado, es someter y verticalizar a la organización. Algo que está muy lejos de la cultura democrática de IU basada en el diálogo, el debate y el acuerdo, y muy cerca del centralismo que practica Podemos con la eliminación de círculos y estructuras territoriales.

No participaré en un proceso falso de decisiones por mucho que lo llamen referéndum que solo consiste en votar sí o no a algo preestablecido, de forma precipitada, y sin mecanismos de análisis y debate internos que enriquezcan democráticamente la toma de decisiones por parte de las asambleas de base de IU, garantizando la participación democrática y directa de la afiliación, esencia de la vida política de la organización.

José Alberto Novoa.

Excoordinador provincial de IUCyL en Ávila