Información

Mallas, estructuras y recursos con los que proteger nuestra cosecha sin renunciar por ello a su calidad

Información
23 Marzo 2018 1461 votos

Nuestra tierra nos ofrece unas cualidades inmejorables para obtener unos cultivos de máxima calidad, pero es necesario poner los medios para que este regalo de sus mejores frutos

 

Esto pasa por hacer un uso inteligente del suelo, por ejemplo mediante técnicas del estilo de los policultivos o las rotaciones, pero también por salvaguardar nuestros cultivos de diversas amenazas. Podríamos resumir y agrupar las más peligrosas entre las inclemencias del tiempo, los ataques de algunos animales como los pájaros, y plagas que se ceban con las cosechas.

 

 

Como si el problema no fuera suficiente por sí mismo, a esto se añaden algunos productos químicos y pesticidas que en teoría deberían ayudar, pero lo que hacen es suprimir una amenaza para originar otra, perjudicando la calidad final de las cosechas.

 

Por fortuna, existen muchos medios con los que proteger nuestros cultivos sin dañarlos. En este artículo repasaremos algunas de las opciones más utilizadas y efectivas.

 

Mallas y protecciones simples y efectivas para los cultivos

Se trata de coberturas destinadas a guarecer la cosecha sin que por ello se dificulte su crecimiento normal ni nos tengamos que molestar en levantar ninguna clase de estructura. Lo único con lo que hay que tener cuidado es con posicionarlas de manera que no compliquen dicho crecimiento, problema que como hemos dicho no tendremos si las colocamos de forma correcta.

 

La manta térmica agrícola es un recurso magnífico en este sentido, ya que hace posible cubrir una gran extensión de terreno. Ideal para cuidar de plantaciones especialmente sensibles a la temperatura o a sus fluctuaciones, pues las salvaguarda ante las crueldades del clima (y de los posibles asaltos de muchos insectos) sin impedir el paso del aire y el agua.

 

Otro medio de gran importancia es la malla antipájaros, que obviamente previene, entre otros riesgos, el de que nuestra cosecha sufra el ataque de las aves. Su instalación es también muy sencilla.

 

Para terminar con esta clase de utilidades libres de estructura, cabe que mencionemos las bolsas y tapas destinadas a cubrir plantas determinadas.

 

Estructuras y dispositivos para la protección de cultivos

Como en el apartado anterior, empezaremos con los ejemplos de mayor tamaño, aunque en este caso unas mayores dimensiones también suponen más dificultad a la hora de establecer la estructura necesaria, aunque los beneficios valen la pena si estamos dispuestos a hacer el esfuerzo. No debe entenderse por esto que sean medios mejores; cada dispositivo mencionado en el artículo responde a necesidades diferentes.

 

Así pues, como no podía ser de otro modo comenzaremos hablando de los invernaderos, muy efectivos pero también aparatosos debido a que se trata de construcciones. Existe una gran variedad de materiales con que construirlos, así como en las formas y dimensiones que se pueden establecer al levantar su estructura. En cualquier caso, permiten proteger nuestros cultivos de diversas inclemencias temporales, incluyendo las radiaciones solares y las lluvias.

 

Un escalón por debajo en complejidad se encuentran las barracas. Estas hacen posible instalar carpas para resguardar la cosecha de la lluvia, aunque en los días en que el sol aprieta con mayor intensidad requieren de ventilación. Estructuras de este tipo se emplean específicamente a la hora de cubrir plantas altas.

 

Y ahora descendemos casi al nivel del suelo, para hacer mención de los llamados túneles, estructuras bajas de naturaleza temporal que son usadas para salvaguardar cultivos bajos contra los cambios extremos del clima. Al igual que sucedía con los invernaderos, el material utilizado varía. En cualquier caso se trata de dispositivos cuyo montaje e instalación son muy fáciles y rápidos, ventajas que se suman a su reducido precio.

 

Remedios naturales que ofrecen una alternativa a los químicos

Algunas plantas de cultivo habitual disponen de protecciones naturales contra diversas plagas, como las sustancias contenidas en hojas de tomateras y patatas, que al mismo tiempo repelen a varios insectos perjudiciales (como gusanos, escarabajos o larvas) y atraen a los depredadores de estos.

 

Existen más opciones naturales que sirven a modo de repelentes; podríamos distinguir el uso de otras plantas a modo de “guardianas”, por ejemplo las ortigas, y recursos que también proceden de la tierra, tales como las cáscaras de naranja, repelentes de cochinillas, hormigas y demás.

 

Tampoco es necesario recurrir a agentes químicos para favorecer el crecimiento de los cultivos. Cada vez más parecen olvidar que desde siempre se ha hecho uso de abonos orgánicos, así como extractos vegetales y minerales, que dan unos resultados excelentes sin comprometer la calidad de los productos obtenidos.

lineaazul 1600

A Semana das Industrias Culturais e Creativas, organizada...

Os orzamentos do 2018 recolleron unha suba que apenas supuxo 20...


Esquema dos conos proxectados durante unha eclipse. Foto:...

PECHADO O CUARTO DE CONTENCIÓN
Días antes de que no Obelisco...